El divorcio o la separación
de los padres. El impacto en los niños y
adolescentes.
Divorce or seperation of
parents
Hoja informativa para padres y
docentes.
Sobre este folleto
Este folleto pertenece a una serie de hojas informativas para
padres, docentes y jóvenes tituladas Salud Mental y Hacerse Mayor.
El objeto de estas hojas es aportar información práctica y
actualizada sobre problemas de salud mental (emocionales,
conductuales y de trastornos mentales) que pueden afectar a niños y
jóvenes. Este folleto analiza el efecto que el divorcio o la
separación de los padres puede tener en los niños o jóvenes y
ofrece consejos prácticos sobre cómo afrontarlo.
Más de un tercio de los niños en España, verán a sus padres
separarse o divorciarse.
Cuando los padres dejan de amarse o viven separados, un niño
puede sentirse como si el mundo se hubiese vuelto “patas arriba”.
Esto depende en parte de lo que llevó a los padres a separarse y de
cómo afecte la separación al niño en su vida diaria. Depende
también de cómo se llevaba el niño con sus padres antes de la
separación, de la edad del niño, de si es capaz de comprender la
situación y de cuanto apoyo recibe de la familia y de
amigos.
¿Cómo afecta a los niños?
En primer lugar, por el impacto emocional de unos padres que no
se quieren y que no viven juntos, un niño puede sentir,
- Sensación de pérdida. La separación de un padre puede
significar no sólo la pérdida de un hogar sino también de todo un
estilo de vida.
- Sensación de anormalidad. Formar parte de una familia
“anormal”.
- Preocupación por ser abandonado. Si un padre se va, quizás el
otro pueda también hacerlo.
- Enfado con uno o con ambos padres por haberse separado.
- Responsabilidad propia por haber causado la separación,
culpabilidad.
- Rechazo e inseguridad.
La mayoría de los niños desearían que las cosas volviesen a la
normalidad y que sus padres volviesen a estar juntos pero si el
matrimonio o la convivencia previa ha sido tensa o violenta,
algunos niños pueden sentirse aliviados cuando esta se termina. A
menudo pueden tener sentimientos contradictorios y
confusos.
En segundo lugar, cualquier niño se sentirá aún más triste si
alguno de los padres intenta implicarlo en el conflicto
paterno.
Los padres pueden,
- Pedir al niño que tome partido, “¿Con quien querrías vivir,
cariño?”
- Pedir al niño que diga que el otro padre falla: “¿Es que mamá
no te esta cuidando bien?”
- Utilizar al niño como un instrumento para volver con el otro.
Puede ser a través del dinero, a través del número de visitas,
etc.
- Criticar constantemente al otro padre.
- Aparentar estar destrozado y pedir el apoyo del niño o
adolescente.
Estos problemas de adulto, pueden hacer al
niño,
- Sentirse culpable por los problemas que sus padres tienen entre
ellos.
- Sentirse dividido. Su lealtad hacia un padre, es vista como
traición hacia el otro.
- Sentir que no se le permite amar a los dos padres o que los dos
padres puedan amarlo a la vez.
- Culpar a un padre de la separación y tomar un bando a favor o
en contra del padre culpado.
- Tener que cuidar del padre con el que vive en lugar de ser
cuidado por él.
- Perder parte del amor y el apoyo que necesita de ambos
padres.
Los problemas emocionales y de conducta son más
frecuentes cuando los padres discuten, se pelean o están en el
proceso de separación. Esto puede hacer a un niño sentirse muy
inseguro. Pueden preocuparse de que el padre que queda, pueda
abandonarlo también. La separación puede hacer que el niño se
comporte como si fuera más pequeño, volver a hacerse pis en la
cama, tener pesadillas, desobedecer. Esta conducta a menudo sucede
antes o después de visitas al padre que vive separado de la
familia. Los adolescentes pueden mostrar su angustia portándose mal
o encerrándose en sí mismos. Pueden tener dificultades para
concentrarse en la escuela.
Pedir ayuda si…
Los padres que se están separando deberían,
- Asegurarse de que sus hijos saben que tienen dos padres que les
quieren y que continuarán cuidándoles.
- Proteger y apartar a sus hijos de preocupaciones y
responsabilidades de adultos.
- Reconocer que la responsabilidad de lo que está pasando es de
ellos y solamente de ellos. Deben dejar esto completamente claro a
sus hijos.
Los padres deben pensar en cómo su hijo puede estar sintiéndose
y reaccionando. Deben pensar en como hacerle las cosas lo más fácil
posible, esto implica asegurarse de que el niño se sienta seguro y
con confianza en sí mismo.
Los padres también deben hablar entre ellos sobre cómo sus
diferencias pueden estar afectando al niño y sobre lo que deben
hacer al respecto. Deben asegurarse de que los problemas son
resueltos y de que el niño puede desarrollar sus relaciones con
ambos padres.
Los principios que deben guiar a los padres
son:
- Ser abierto y poder hablar. Tu hijo no sólo necesita saber lo
que está pasando. También necesita saber que puede preguntar.
- Asegurar al niño de que seguirá siendo querido y cuidado por
ambos padres.
- Buscar tiempo para estar con tu hijo.
- Ser puntual y riguroso en los tiempos acordados para ver a tus
hijos.
- Mostrase interesado en lo que tu hijo piensa pero dejar claro
que son los padres quienes deciden.
- Continuar con la vida normal como por ejemplo viendo a amigos y
a otros familiares. Hacer los mínimos cambios posibles. Esto hará
que tus hijos vean que a pesar de las dificultades, los que les
quieren aún están ahí y que la vida puede ser razonablemente
normal.
Si te está pareciendo difícil el ayudar a tu hijo en este
proceso, tu médico de familia puede ofrecerte consejo y si es
necesario, solicitar ayuda especializada en el Centro de Salud
Mental Infanto Juvenil de tu área. En general suelen ser los padres
quienes necesitan más ayuda para ponerse de acuerdo en sus
diferencias, y así poder apoyar a sus hijos por completo en este
difícil período.
Bibliografía
Carr, A. (ed.) (2000) What Works with Children and Adolescents?
A Critical Review of Psychological Interventions with
Children, Adolescents and their Families. London:
Brunner-Routledge.
Rutter, M. & Taylor (eds) (2002) Child and Adolescent
Psychiatry (4th edn). London: Blackwell.
Scott, A., Shaw, M. & Joughin, C. (2001) Finding the
Evidence: A Gateway to the Literature in Child and Adolescent
Mental Health (2nd edn). London: Gaskell.

Producido por el Consejo Editorial de
Educación Pública del Colegio Real de
Psiquiatras. Actualización de 2004. Traduccion: Dr.
Jose Mediavilla, Consultor Psiquiatra Infanto-Juvenil, Agata del
Real, Psicologa Infanto-Juvenil. - Junio 2009.
© 2009 Colegio Real de Psiquiatras. Este
folleto se puede descargar, imprimir, fotocopiar y se distribuye
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