Síndrome
de fatiga crónica (SFC): Ayudar a tu hijo a
mejorar.
Chronic fatigue
Hoja informativa para padres y docentes
Sobre esta hoja informativa
Esta es una de una serie de hojas informativas para padres,
docentes y jóvenes tituladas Salud Mental y Hacerse Mayor.
El objeto de estas hojas es aportar información práctica y
actualizada sobre problemas de salud mental (emocionales,
conductuales y de trastornos mentales) que pueden afectar a niños y
jóvenes. Esta hoja informativa intenta explicar lo que es el
Síndrome de Fatiga Crónica (CFS), sus causas y sus síntomas, y
ofrece ayuda práctica sobre cómo obtener ayuda para un joven que lo
padezca.
Introducción
¿Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica?
El síntoma principal es un cansancio extremo, no causado por
otra una física y que puede llegar a afectar el día a día del niño.
Normalmente comienza como una enfermedad del tipo de la gripe. Los
síntomas mas frecuentes incluyen:
- dolor de cabeza
- dolor musculares
- glándulas inflamadas
Al igual que otras enfermedades físicas graves, el SFC tiene
efectos emocionales y psicológicos importantes (ver hoja
informativa número 3 sobre enfermedades físicas crónicas). Esto no
significa que “todo esté en la mente” pero sí que la totalidad de
la persona está afectada.
¿Cuáles son los efectos psicológicos del SFC?
En general, el niño o joven puede tener los síntomas
siguientes:
- sentirse deprimido
- sentirse irritable
- sentirse ansioso
- tener dificultades para dormir
- perder interés en la comida
- tener dificultad para concentrarse o recordar cosas
- sentirse extremadamente cansado
- tener dolores de cabeza
Este trastorno puede afectar seriamente la vida normal. Tu hijo
puede sentirse incapaz de
- realizar sus actividades habituales
- salir y ver amigos
- entretenerse en sus aficiones habituales
La escuela puede ser un gran problema al que hacer frente. Los
jóvenes con SFC pueden rápidamente verse incapaces y desentrenados
al estar mucho tiempo en la cama, o estar inactivos durante mucho
tiempo. Esto causa una pérdida muscular acelerada –incluso en gente
saludable-. Todas estas complicaciones hacen más difícil la
recuperación.
Todos en la familia pueden sentir la carga. Puede que pienses en
dejar de trabajar para cuidar de tu hijo enfermo. Los hermanos
pueden sentirse desatendidos. Los padres pueden no estar de acuerdo
sobre si el niño está realmente enfermo o está simplemente llamando
la atención.
¿Cómo puedo obtener ayuda?
El diagnóstico del SFC puede ser difícil. En las fases iniciales
de la enfermedad, puede parecer que nadie sabe cuál es el problema
ni cómo resolverlo. Esto puede disgustar al niño que puede sentirse
incomprendido o pensar que nadie cree que está enfermo. Las
relaciones con los demás pueden hacerse difíciles en casa y en el
colegio.
Tu médico de familia puede derivar a tu hijo a un pediatra o a
un psiquiatra infantil para iniciar un tratamiento. En la escuela,
el psicólogo y la enfermera escolares pueden ayudar con los
problemas escolares. El apoyo y el ánimo a la familia y los amigos
son muy importantes para una buena recuperación.
Tratamiento
El objetivo es ayudar a los niños y jóvenes que sufren el SFC a
recuperar gradualmente una actividad normal. Un programa de
incremento gradual de actividad ligera, ayudará a tu hijo a
recuperar el tono muscular y su forma física.
La orientación familiar e individual puede ayudar a superar la
depresión, la ansiedad, la falta de confianza, la falta de
motivación o los problemas de relación con la familia y los demás.
Es importante el buscar la manera de recuperar la formación de tu
hijo hablando con sus maestros.
Los cuidadores también pueden experimentar estrés. Debes ser muy
paciente, pero también decidido y optimista, incluso cuando las
cosas parezcan que solo pueden empeorar.
A menudo es difícil saber cuándo animar a tu hijo, cuándo
consolarlo y cuándo presionarlo. Puede que el consejo de un experto
sea lo que necesites en esos momentos.
Puede ser bueno que todos los implicados en los cuidados a un
niño con SFC se reúnan y hablen sobre su evolución de vez en
cuándo. Esto permite que todo el mundo comparta ideas sobre las
mejores formas de mejorar –psicológicas, físicas y educacionales-.
El trabajar como equipo es importante y el revisar de forma regular
los progresos es esencial.
Bibliografía
Carr, A. (ed.) (2000) What Works with Children and
Adolescents? A Critical Review of Psychological Interventions
with Children, Adolescents and their Families. London:
Brunner-Routledge.
Rutter, M. & Taylor (eds) (2002) Child and Adolescent
Psychiatry (4th edn). London: Blackwell.
Scott, A., Shaw, M. & Joughin, C. (2001) Finding the
Evidence: A Gateway to the Literature in Child and Adolescent
Mental Health (2nd edn). London: Gaskell.

Producido por el Consejo Editorial de
Educación Pública del Colegio Real de
Psiquiatras. Actualización de 2004. Traduccion: Dr.
Jose Mediavilla, Consultor Psiquiatra Infanto-Juvenil, Agata del
Real, Psicologa Infanto-Juvenil. - Junio 2009.
© 2009 Colegio Real de Psiquiatras. Este
folleto se puede descargar, imprimir, fotocopiar y se distribuye
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