Sobre esta hoja informativa
Esta es una de una serie de hojas informativas para padres,
docentes y jóvenes tituladas Salud Mental y Hacerse Mayor. El
objeto de estos folletos es aportar información práctica y
actualizada sobre problemas de salud mental (emocionales,
conductuales y de trastornos mentales) que pueden afectar a niños y
jóvenes. Este folleto analiza las razones por las que la gente
intenta suicidarse y ofrece consejos sobre lo que debe hacerse para
ayudar a alguien que pueda estar pensando en intentar
suicidarse.
¿Con que frecuencia ocurre?
En Europa occidental, durante los últimos 40 años ha habido un
incremento del número de gente jóven que intenta matarse. Los
porcentajes varían mucho de país a país. El número de jóvenes que
mueren en España tras intentar suicidarse es muy pequeño. El
suicidio es muy raro en menores de 14 años. Esto es probablemente
debido a que los menores tienden a mostrar malestar psicológico de
otras formas, -llorando o protestando por ejemplo-. No tienen la
habilidad para planear o llevar a cabo tareas complejas en
solitario y no comprenden el concepto de la permanencia de la
muerte. Cuando un niño se mata, es generalmente accidental, a veces
por que un juego termina en tragedia.
Hay muchos más suicidios en adolescentes. Entre jóvenes de 15 a
19 años, hay más de 13 suicidios por cada 100000 jóvenes cada año.
Los jóvenes varones en estas edades tienen incluso más riesgo.
Suelen mostrar menos su malestar que las jóvenes mujeres.
El riesgo de suicidio en jóvenes es mayor cuando:
- Están deprimidos o cuando padecen de una enfermedad mental
seria. Si reciben el tratamiento que necesitan, este riesgo
disminuye en gran medida.
- Usan drogas o alcohol cuando están preocupados.
- Han intentado matarse anteriormente o han planeado durante un
tiempo como morir sin poder ser salvados o descubiertos.
- Tienen un familiar que intentó suicidarse.
¿Por qué hay gente que intenta matarse?
Casi todo el mundo tenemos momentos en los que nos podemos
sentir tristes y solos. A veces puede parecer que no gustamos a
nadie, que somos un fracaso, que molestamos a la gente y que a
nadie le importaría si estuviésemos muertos. Podemos sentirnos
enfadados con el mundo o sin esperanza pero incapaces de
decirlo.
Son sentimientos como estos los que hacen a algunos jóvenes
intentar suicidarse. A menudo, muchas cosas negativas han ocurrido
en poco tiempo y una mayor o un rechazo pueden ser la gota que
colma el vaso. Una riña con los padres puede ser un ejemplo. Otro
el enfadarse con un amigo o el meterse en problemas. Los
adolescentes que intentan matarse, con frecuencia llevan un tiempo
intentando “solucionar” por su cuenta sentimientos que pueden ser
muy intensos y es la primera vez en su vida que lo hacen. Por
tanto, no saben bien como hacerlo o les falta el apoyo que
necesitan para adaptarse o solucionar un gran disgusto. Se sienten
incapaces y no ven una salida.
Frecuentemente, la decisión de intentar suicidarse se toma
rápidamente y sin pensar. En el momento, muchos solo quieren que
los problemas desaparezcan y no saben como obtener ayuda. Se
sienten como si su única salida es el suicidio.
¿Lo hacen sólo para llamar la atención?
Hoy día es frecuente que los jóvenes que han intentado
suicidarse por sentirse desesperados o infelices sean vistos en los
hospitales. En la mayoría de los casos, el jóven se arrepiente de
su intento. A veces en realidad no quieren morir pero necesitan
“hacer algo” para mostrar su malestar y hacer que la gente se
preocupe. Todo intento debe siempre ser tomado muy en serio. El
jóven necesita un adulto que entienda sus sentimientos, aunque
puede resultarles difícil el expresarlos con palabras. Necesitan a
alguien que les de una ayuda constructiva.
¿Quiénes tienen más riesgo?
Hay tres grupos:
- En uno de cada cinco casos, el jóven no muestra ningún signo o
síntoma previo de dificultad conductual o emocional. Están
preocupados por problemas comunes con sus padres o sus amigos, bajo
presión de exámenes o han sufrido un rechazo o la pérdida de un ser
quierido. Si el jóven es capaz de hablar de sus problemas y obtener
ayuda, es improbable que repita el intento.
- En tres de cada cinco casos, el jóven ha venido mostrando
signos de problemas emocionales o conductuales meses antes del
intento y no ha sido capaz de encontrar ayuda. Estos jóvenes a
menudo necesitan ayuda especializada como una terapia de apoyo o
tratamiento psiquiatrico para la depresión u otros problemas de
salud mental.
- En uno de cada cinco casos, el jóven tiene problemas serios
desde hace mucho tiempo. Estos son los que más probablemente lo
intenten de nuevo. Algunos puede que ya esten viendo a un
terapeuta, consejero, psiquiatra o trabajador social. Otros pueden
haber rechazado ayuda y parecer que están huyendo de sus problemas.
Algunos buscan un escape a través de las drogas o el alcohol. Los
jóvenes que abusan de drogas o alcohol, tienen el mayor riesgo de
muerte por suicidio.
¿Qué se puede hacer para ayudar?
- Darte cuenta cuando tu hijo está irritable, aislado o
preocupado.
- Ayudarle a que hable de sus preocupaciones. Mostrarles que te
importan escuchándole y ayudándole a encontrar soluciones a sus
problemas.
- Comprar medicación de poco en poco. Ayuda a prevenir intentos
de suicidio impulsivos después de una discusión o una riña.
- Mantener la medicación cerrada.
- Obtener ayuda si los problemas o las discusiones familiares
continuan preocupandoos a ti o a tu hijo.
Para un padre es duro aceptar un intento de suicidio en un hijo
y es normal sentirse enfadado, atemorizado o culpable. Puede
también ser duro tomárselo en serio o saber que es lo que se puede
hacer.
Ayuda especializada disponible:
Cualquier persona que haya ingerido una sobredosis o que haya
intentado suicidarse necesita una valoración urgente por un médico
aunque aparentemente este bien. Los efectos pueden a veces aparecer
más tarde. Incluso pequeñas cantidades de alguna medicación pueden
ser mortales.
Todo jóven que intenta suicidarse o hacerse daño a si mismo
debería ser valorado por un especialista en salud mental antes de
ser dado de alta del hospital. A menudo lo hará un psiquiatra del
servicio local de salud mental infanto-juvenil. Este intentara
descubrir las causas del problema y prevenir la posible repetición
del intento. Es de gran ayuda que los padres o los cuidadores
participen en esta valoración. Es más facil entender el trasfondo
de lo que ha sucedido y saber si es necesaria ayuda después de que
el joven deje el hospital. En general algún tipo de ayuda será
ofrecida por la persona del servicio de salud mental
infanto-juvenil que ha llevado a cabo la valoración.
El tratamiento puede ser crucial. Muchos jóvenes repetirán el
intento si no reciben la ayuda que necesitan. A menudo el
tratamiento incluirá algunas sesiones de trabajo individual o
con la familia. Una pequeña proporción de jóvenes que intenten
matarse todavía querrán realmente morir. Con frecuencia, sufren de
depresión, o algun otro problema de salud mental con tratamiento.
Quizás estos necesiten ayuda especializada durante un periodo más
largo de tiempo.
Bibliografía
Carr, A. (ed.) (2000) What Works with Children and Adolescents?
A Critical Review of Psychological Interventions with
Children, Adolescents and their Families. London:
Brunner-Routledge.
Rutter, M. & Taylor (eds) (2002) Child and Adolescent
Psychiatry (4th edn). London: Blackwell.
Scott, A., Shaw, M. & Joughin, C. (2001) Finding the
Evidence: A Gateway to the Literature in Child and Adolescent
Mental Health (2nd edn). London: Gaskell.

Producido por el Consejo Editorial de
Educación Pública del Colegio Real de
Psiquiatras. Actualización de 2004. Traduccion: Dr.
Jose Mediavilla, Consultor Psiquiatra Infanto-Juvenil, Agata del
Real, Psicologa Infanto-Juvenil. - Junio 2009.
© 2009 Colegio Real de Psiquiatras. Este
folleto se puede descargar, imprimir, fotocopiar y se distribuye
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