Trastorno de la personalidad

Personality disorder

Propósito de este folleto

Este folleto está pensado para todo aquél que haya recibido el diagnóstico de trastorno de la personalidad, y también para sus familiares y  amigos.

Introducción

Aunque no lo parezca, es realmente difícil describir exactamente qué queremos decir cuando usamos el término “personalidad”. Esto es debido, en parte, a que muchas de las palabras que usamos para describir a las personas, tienen un amplio significado – y a que estos significados además se solapan a menudo.

Estas palabras pueden cubrir más de una simple experiencia. “Ansiedad”, por ejemplo, describe un sentimiento de preocupación, mientras que “nerviosismo”, describe el comportamiento que otros pueden notar cuando uno siente dicha ansiedad. “Timidez”, describe el sentimiento de incomodidad ante otras personas, pero también la conducta introvertida al estar en compañía.

Otro punto de dificultad se debe al hecho de que cómo los demás nos perciben varía mucho  en  función de la situación en la que nos encontremos. Si a una persona la conocemos solamente desde un ambiente laboral, podríamos ver una faceta distinta si nos la encontráramos en una situación social.

Sin embargo, en el área de salud mental, la palabra “personalidad” se refiere al conjunto de rasgos y características que nos convierten en unos seres  individuales, incluyendo las maneras en las que nosotros:

  • pensamos
  • sentimos
  • nos comportamos

Hacia los veinte años de edad, la mayoría de personas ya hemos desarrollado nuestras personalidades, con nuestras peculiares maneras de pensar, sentir y comportarnos. Continuarán siendo más o menos iguales durante el resto de nuestras vidas. Normalmente, nuestra personalidad nos permitirá relacionarnos relativamente bien, incluso perfectamente, con los demás.

Trastorno de la personalidad

En algunos casos, sin embargo, esto no ocurre. Por la razón que sea, aspectos de nuestra personalidad se desarrollan de una manera que nos dificulta el vivir con nosotros mismos y/o con los demás. Puede ser difícil aprender de las experiencias vividas y cambiar esos patrones – las maneras negativas de pensar, sentir o comportarse - que causan problemas. A diferencia de cambios de personalidad que surgen después de episodios traumáticos o accidentes cerebrales, estos rasgos ya se habrían notado desde la infancia o adolescencia. 

Uno puede tener problemas con:

  • establecer o mantener relaciones
  • llevarse bien con compañeros de trabajo
  • llevarse bien con familiares y amigos
  • no meterse en líos
  • controlar sus sentimientos o comportamiento

Si como resultado uno:

  • se siente infeliz o preocupado y/o
  • nota que a menudo  molesta o daña a otra gente,

es posible que tenga un trastorno de la personalidad (lea más adelante las descripciones de los diferentes tipos). Tener un trastorno de personalidad hace que la vida sea difícil, por lo que otros problemas de salud mental (tales como la depresión o problemas con drogas y alcohol) también son comunes.

Hablando sobre trastornos de la personalidad

Hay distintas maneras de describir y categorizar los trastornos mentales. Esto crea más controversia con los trastornos de personalidad que con las enfermedades mentales como la depresión o la esquizofrenia, debido a la dificultad de describir cualquier personalidad con claridad. De hecho, muchas personas consideran negativo el “etiquetar” dificultades con la personalidad de esta manera. Sin embargo, aunque todos somos distintos, ciertos patrones de problemas de personalidad son compartidos por un número bastante grande de individuos. Al identificar estos patrones, podemos desarrollar ayudas y tratamientos que pueden ser útiles a mucha gente, y no a una sola persona. 

Trastorno de la personalidad -  ¿Un caso adecuado para tratamiento?

Hay buena evidencia de que aquellos con el diagnóstico de trastorno de la personalidad no han recibido la atención que merecían por parte de los servicios de salud mental. Estos servicios se han centrado principalmente en enfermedades mentales como la esquizofrenia, la enfermedad bipolar y la depresión. También se han planteado preguntas sobre si éstos tienen algo útil que ofrecer a aquellos que sufren con un trastorno de la personalidad. La investigación ha dejado claro que los servicios de salud mental pueden, y deben, ayudar a los que tienen trastornos de personalidad.

Distintos tipos de trastornos de la personalidad

La investigación ha demostrado que los trastornos de la personalidad se agrupan en tres grupos en función de su carga emocional.

Grupo A: Raros o excéntricos

Grupo B: Dramáticos, emotivos o inestables

Grupo C: Ansiosos o temerosos

Al leer las descripciones de cada tipo, uno puede reconocer aspectos de su personalidad. Esto no significa que se tenga un trastorno de personalidad. Algunas de estas características hasta podrían ser positivas en ciertas áreas. Sin embargo, si uno tiene un trastorno de la personalidad, estas características serán bastante extremas pudiendo amargarle la vida a uno, y a menudo a los que le rodean. 

Se pueden manifestar indicios de más de un trastorno de la personalidad.

Grupo A: ‘Raros o excéntricos’

Trastorno paranoide

  • desconfianza hacia los demás
  • interpretar las intenciones de los demás como maliciosas (incluso cuando es evidente de que esto no es cierto) 
  • sensitividad al rechazo
  • ser rencoroso

Trastorno esquizoide

  • frialdad emocional
  • no desear o disfrutar relaciones interpersonales, prefiriendo la propia compañía
  • tener un extenso mundo imaginario  

Trastorno esquizotípico

  • comportamiento excéntrico
  • creencias raras
  • problemas con el pensamiento
  • falta de afectividad o reacciones emocionales inadecuadas
  • poder oír o ver cosas extrañas
  • relacionado con la esquizofrenia, la enfermedad mental

Grupo B: ‘Dramáticos, emotivos o inestables’

Trastorno antisocial

  • no preocuparse de los sentimientos de los demás
  • baja tolerancia a la frustración
  • tendencia a ser agresivo
  • actividades criminales
  • dificultad para establecer relaciones íntimas
  • impulsividad – falta de preocupación hacia las consecuencias
  • no sentirse culpable
  • no aprender de experiencias negativas

Trastorno de inestabilidad emocional

  • impulsividad
  • dificultad para controlar las emociones
  • sentirse mal sobre uno mismo
  • frecuente automutilación, comportamientos o intentos suicidas recurrentes
  • sentimientos de vacío
  • establecer relaciones rápidamente pero perdiéndolas fácilmente
  • sentirse paranoide o deprimido
  • bajo estrés, podría oír ruidos o voces

Trastorno histriónico

  • teatralidad
  • querer ser el centro de atención
  • demostrar emociones fuertes pero que cambian a menudo y que no duran mucho
  • sugestibilidad
  • preocupación con la apariencia física
  • buscar constantemente nuevas emociones
  • seductores

Trastorno narcisista

  • sentido de la autoimportancia excesivo
  • fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez intelectual
  • exigir atención de los demás pero demostrar pocos sentimientos hacia ellos
  • explotar a los demás
  • pedir favores sin devolverlos

Grupo C: ‘Ansiosos o temerosos’

Trastorno obsesivo-compulsivo o anancástico

  • preocuparse y dudar mucho
  • perfeccionismo - siempre comprobando cosas
  • rigidez en el comportamiento
  • precavidos, preocupados con detalles
  • temor a equivocarse
  • dificultad a adaptarse a situaciones nuevas
  • a menudo tienen elevados principios morales
  • críticos
  • susceptibilidad a la crítica de los demás 
  • pueden tener pensamientos o imágenes obsesivos (aunque no tan severos como los de un trastorno obsesivo-compulsivo)

Trastorno ansioso (con conducta de evitación)

  • muy ansiosos y tensos
  • preocuparse con exceso
  • sentirse inseguro e inferior
  • necesidad de caer bien y de ser aceptado  
  • susceptibilidad extrema a la crítica

Trastorno dependiente

  • pasivos
  • necesidad de que otros tomen decisiones por ellos
  • hacer lo que los demás quieran
  • dificultad en afrontar el día a día
  • sentirse incompetente y con desesperanza
  • con facilidad se sienten abandonados por los demás

¿Cuál es la causa de un trastorno de la personalidad?

No hay una respuesta clara, pero parece ser que, como en otros trastornos mentales, la genética, los problemas cerebrales y  la formación pueden jugar un papel importante en el desarrollo de trastornos de la personalidad. Existe evidencia sobre la importancia de los siguientes factores:

Formación

  • abusos físicos o sexuales durante la infancia
  • violencia  familiar
  • padres que beben demasiado

Si a los niños se les saca de este tipo de ambiente difícil, tienen una menor probabilidad de desarrollar un trastorno de la personalidad.

Problemas tempranos

Problemas de comportamiento en la infancia, como la agresión severa, la desobediencia y las frecuentes rabietas.

Problemas cerebrales

Algunas personas con trastorno antisocial de la personalidad tienen ligeras diferencias en la estructura cerebral y en la manera en que ciertas substancias funcionan en sus cerebros. A pesar de ello, no existe ningún escáner cerebral o análisis de sangre específicos para el trastorno de la personalidad.

Cosas que los empeoran

  • usar drogas o alcohol
  • no llevarse bien con la familia o la pareja
  • problemas económicos
  • ansiedad, depresión u otros problemas mentales

Ayuda

El tratamiento para los que sufren de un trastorno de la personalidad puede ser psicológico (terapias) y/o físico (medicación).

1. Psicológico: psicoterapias

  • Psicoterapia – hablar y escuchar.  Se basa en una relación de confianza entre el terapeuta y la persona en tratamiento.
  • Terapia psicodinámica – analiza cómo experiencias en el pasado afectan a la conducta en el presente. 
  • Terapia cognitiva – una manera de cambiar patrones de pensamiento  negativos.
  • Terapia cognitiva-analítica – una manera de identificar y cambiar patrones negativos de relaciones y conducta.
  • Terapia dialéctica-conductual – combina terapias conductivo-conductuales con técnicas del budismo Zen.  Consiste de terapia individual y de grupo.
  • Tratamiento en una comunidad terapéutica – un lugar donde personas con problemas emocionales crónicos pueden ir (o a veces quedarse) por unas semanas o meses. La mayoría del trabajo se realiza en grupo. Uno aprende a llevarse –o no- con los otros residentes. Se diferencia de la “vida real” en el que cualquier desacuerdo o disgusto ocurre en un lugar seguro. El personal y los otros residentes ayudan a superar estos problemas y a aprender de ellos. Los usuarios/residentes a menudo tienen mucha influencia en cómo funciona la comunidad, pero tienen que estar preparados a quedarse y esforzarse durante los periodos difíciles.

2. Físico - La medicación puede ayudar en algunos trastornos de personalidad. 

Medicamentos antipsicóticos (normalmente en dosis bajas)

Pueden reducir la suspicacia de los tres trastornos de personalidad del Grupo A ( Paranoide, esquizoide, esquizotípico).

Puede ayudar con el sentirse paranoide, o  con el oír ruidos o voces en el trastorno limite de personalidad.

Antidepresivos

  • Pueden ayudar con las dificultades emocionales y del estado de ánimo que tienen aquellos con un trastorno de personalidad del Grupo B (antisocial, límite, histriónico, narcisista).
  • Algunos de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRSs) pueden ayudar a reducir la impulsividad y agresividad en trastornos de personalidad límite y antisocial.
  • Pueden reducir la ansiedad en trastornos de personalidad del Grupo C (obsesivo-compulsivo, por evitación y por dependencia).

Estabilizadores del estado de ánimo

Medicamentos como el litio, la carbamacepina y el valproato sódico también pueden reducir la impulsividad y agresividad. Estos medicamentos y tratamientos también ayudan si alguien con un trastorno de personalidad desarrolla una depresión o esquizofrenia.

El tipo de tratamiento que se ofrezca dependerá de:

  • Preferencia individual  (del paciente/usuario);
  • El tipo de trastorno de personalidad;
  • La disponibilidad de tratamientos en aquella área geográfica.

Si uno sufre de un trastorno de la personalidad puede ser que no necesite ningún tratamiento – pero la terapia o la medicación, o a veces las dos juntas, pueden  ayudar.  El ingreso en un hospital ocurre normalmente como último recurso (p.ej. cuando una persona con trastorno límite de personalidad se automutila de manera excesiva) y por un periodo corto de tiempo. La mayoría de la ayuda que antes sólo se ofrecía en hospitales, se ofrece hoy en día en clínicas y centros de día.

¿Con qué frecuencia ocurren?

  • Alrededor de un  40-70% de pacientes ingresados en una sala psiquiátrica tiene un trastorno de la personalidad
  • Un 30-40% de pacientes psiquiátricos tratados en la comunidad por un servicio de salud mental tiene un trastorno de la personalidad.
  • Alrededor de un 10-30% de los pacientes que visitan al médico de cabecera tiene un trastorno de personalidad.

¿Evolucionan los trastornos de personalidad con el tiempo?

Sí. Existe evidencia de que con la edad mejoran ligeramente. Especialmente, la conducta antisocial y la impulsividad parecen reducirse entre los 30 y los 40 años de edad.

A veces, sin embargo, se produce lo contrario. Por ejemplo, el trastorno esquizotípico puede progresar a esquizofrenia, una enfermedad mental.

¿Funcionan los tratamientos o las intervenciones?

Existe evidencia tanto para las terapias como para la medicación, pero es débil porque:

  • Las intervenciones son normalmente complejas, por lo que es difícil saber qué parte (o partes) de esa intervención están produciendo el efecto;
  • El número de participantes en los estudios es normalmente pequeño;
  • Las medidas para valorar la mejoría no son muy buenas;
  • Los estudios de estas intervenciones y tratamientos han sido normalmente de corta duración.

Vivir con un trastorno de personalidad

Las personas con un trastorno de la personalidad, como todas aquellas con problemas de salud mental, pueden sufrir estigma por su diagnóstico. Provocan la condena, el despecho y el temor de los demás en lugar de la compasión, el apoyo y la comprensión. Esto, ni es bueno ni ayuda a nadie. El trastorno de personalidad es un problema real que requiere ayuda real. Todos podemos ayudar al ofrecer nuestra amistad, apoyo y comprensión, en vez de juzgar y discriminar a las personas con trastornos de la personalidad.

Auto-ayuda

  • Intentar relajarse cuando se uno se sienta estresado – tomar un baño o dar un paseo. El yoga, los masajes o la aromaterapia pueden ser útiles.
  • Asegurarse de dormir bien, sin  disgustarse demasiado si uno no puede dormir.
  • Cuidar la salud física y la dieta.  Uno se sentirá mejor con una dieta equilibrada, con mucha fruta y verdura.
  • Evitar beber mucho alcohol o usar drogas.
  • Hacer ejercicio con regularidad.  No tiene que ser excesivo. Incluso el bajar del autobús una parada antes de lo normal y caminar el resto del camino puede crear la diferencia.
  • Darse un capricho (¡aunque no drogas o alcohol!) cuando las cosas se pongan difíciles o uno haya superado un periodo estresante.
  • Desarrollar algún interés o hobby. Esta es una buena manera de socializar y de distraerse del estrés diario que todos afrontamos.
  • Hablar con alguien sobre cómo se siente uno. Puede ser un amigo, un familiar o, si se prefiere, un terapeuta. Si no se dispone de un terapeuta se puede probar con el médico de cabecera. 
  • Buscar información en el Internet  es un buen recurso (vea “Mas información”).
  • Si las cosas se complican bastante, intente llamar a los Samaritans (vea “Mas información”).

Convivir con alguien que tiene un trastorno de la personalidad

Si convive con alguien que sufre trastorno de la personalidad, puede que se pregunte cómo este trastorno puede afectarles tanto a ellos como a usted. ¿Cómo reaccionarían si les intentara hablar sobre ello?

Si se toman en serio sus preocupaciones, busque información, quizás de las fuentes que incluimos al final de este folleto. Incluso si no ven ningún problema en este momento, quizás lo harán en el futuro.

La convivencia diaria con alguien con un trastorno de personalidad puede ser difícil – pero no es siempre difícil.  El proporcionar un espacio propio, el escuchar y reconocer sus preocupaciones, el involucrar a otras personas (amigos, familiares y a veces profesionales de la salud mental –enfermeras, terapeutas, o médicos), todo puede ser útil. También es importante cuidar la propia salud física y mental.

Más información

Mind

Mind es una organización benéfica nacional destacada en Inglaterra y Gales y tiene vasta información sobre personalidad y trastornos de la personalidad.

National Personality Disorder Website

Proporciona información,  medios y materiales didácticos para los que tienen un trastorno de la personalidad y para los que cuidan de ellos.

Scottish Personality Disorder Network

Contiene información sobre la red social organizada por la División de Salud Mental, y proporciona información sobre los servicios disponibles para aquellos que tienen trastornos de la personalidad en Escocia.

Samaritans

Teléfono de ayuda: 08457 90 90 90, R.O.I: 1850 60 90 90; email: jo@samaritans.org

Los Samaritans están disponibles 24 horas al día para proporcionar apoyo emocional confidencial para aquellos que estén experimentando sentimientos de angustia o desesperación, incluyendo aquellos que puedan llevar al suicidio. La página web tiene información útil sobre el estrés y la automutilación.

Rethink

Rethink es una organización benéfica de salud mental a nivel nacional en el Reino Unido cuyo trabajo consiste en ayudar a todos los que sufren una enfermedad mental severa a recuperar una mejor calidad de vida. Contiene información sobre personalidad y trastornos de la personalidad. 

The ‘Mental Health Shop’

Es un recurso online para publicaciones de salud mental, folletos, videos y DVDs. Contiene información sobre personalidad y trastornos de la personalidad.

Aware

Apoya y ayuda a los que sufren de depresión (que puede ocurrir entre los que tienen un diagnostico de trastorno de la personalidad) y sus familias en Irlanda. Tiene a disposición un teléfono de ayuda, así como grupos de apoyo, conferencias e investigación vigente sobre la depresión.

“Personality disorder: No longer a diagnosis of exclusion” (publicado por el National Institute for Mental Health in England). Se puede bajar gratuitamente desde: www.personalitydisorder.org.uk/assets/Resources/56.pdf

Proporciona información detallada sobre trastornos de la personalidad, tratamientos y servicios disponibles actualmente, y sobre planes futuros. También habla sobre la minoría de aquellos con trastorno de la personalidad que han cometido un crimen, y los servicios disponibles para ellos.

Referencias

American Psychiatric Association (1994) Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (4th edn.) (DSM-IV). Washington, DC: APA.

Bateman, A. and Fonagy, P. (1999) The effectiveness of partial hospitalisation in the treatment of borderline personality disorder – a randomised controlled trial.  American Journal of Psychiatry, 156, 1563-1569.

Bateman, A. and Tyrer, P. (2004) Psychological treatment for personality disorders. Advances in Psychiatric Treatment, 10 (5), 378-388.

Bateman, A. and Tyrer, P. (2004) Services for personality disorder: organisation for inclusion. Advances in Psychiatric Treatment, 10 (6): 425-433.

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Coid, J. et al. (2006) Prevalence and correlates of personality disorder in Great Britain.  British Journal of Psychiatry, 188, 423-431.

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Kendell, R. (2002) The distinction between personality disorder and mental illness. British Journal of Psychiatry, 180, 110-115.

Tyrer, P. (ed.) (2002) Personality Disorders, Psychiatry, Volume 1:1 March 2002, The Medicine Publishing Company Ltd.

Tyrer, P. and Bateman, A. (2004) Drug treatment for personality disorders. Advances in Psychiatric Treatment, 10 (5): 389-398.

Tyrer, P. et al. (2007) Critical developments in the assessment of personality disorder.  British Journal of Psychiatry, 190 (suppl. 49), s51-s59.

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