Dificultades del aprendizaje específicas.

Specific learning difficulties

Hoja informativa para padres y docentes

Sobre este folleto

Este folleto pertenece a una serie de hojas informativas para padres, docentes y jóvenes tituladas Salud Mental y Hacerse Mayor. El objeto de estas hojas es aportar información práctica y actualizada sobre problemas de salud mental (emocionales, conductuales y de trastornos mentales) que pueden afectar a niños y jóvenes. Este folleto describe lo que es un trastorno específico del aprendizaje y ofrece consejo sobre donde y como obtener ayuda para los jóvenes que tienen un trastorno del aprendizaje específico y sus familias.

¿Qué es una dificultad del aprendizaje específica?

Un niño con una dificultad del aprendizaje específica es tan capaz como cualquier otro excepto en una o dos áreas de su vida. Por ejemplo, pueden tener dificultad reconociendo letras, o manejando numeros o tener problemas parecidos en otra área de su vida.

Hay muchos tipos diferentes, pero el más conocido es probablemente la dislexia. En la dislexia el niño tiene dificultades con símbolos escritos. Aunque estos niños son generalmente inteligentes, tienen dificultades para leer y deletrear. Puede ser difícil para los padres o los maestros darse cuenta de que el niño tiene esta clase de problema, particularmente si su desarrollo ha sido aparentemente normal los primeros años. A menudo el niño parecerá que entiende, tendrá ideas buenas y participará de actividades como contar cuentos igual que otros niños o incluso mejor que algunos. A veces puede llevar años a los adultos darse cuenta que un niño tiene esta dificultad.

Debido a que es un problema específico, y el niño puede ser inteligente y capaz en otras áreas, a otras personas les puede costar admitir que hay un problema. Sin embargo, si esta dificultad es evidente, la gente puede pensar que el niño esta retrasado, es vago o es malo.

Este tipo de discapacidad hará al niño las clases más difíciles de comprender. Tendrá dificultades para mantenerse al nivel de sus compañeros, y puede que lleguen a verse como tontos, o malos. Les resultara difícil concentrarse en clase y como no pueden seguirlas adecuadamente les parecerán aburridas. El niño buscará otras formas de pasar el tiempo y tener éxito. Puede que intenten evitar el hacer los deberes porque les parezca imposible hacerlos bien.

Al ir mal en la escuela, puede que baje su autoconfianza. Puede que esto haga mas dificil que se lleven bien con otros niños o mantener amigos. Puede que se conviertan en el “payaso” de la clase por ser esto mejor visto que ser el “lento” de la clase. Los niños con problemas de lectura específicos con frecuencia se sienten furiosos y frustrados, por eso los problemas de conducta son frecuentes. Si no reciben ayuda adecuada, los probleman pueden agravarse. Los niños mayores puede que dejen los estudios, suspendan exámenes o se mentan en problemas serios –en la escuela o fuera de ella.

¿Que puede ser de ayuda?

Programas educativos especiales en los que las dificultades del niño sean tenidas en cuenta. Esta es una gran ayuda. La autoridad educativa debe identificar aquellos niños con dificultades específicas y asegurar que reciben las necesidades educativas específicas que requieren.

Un niño con necesidades educativas debería tener estas adecuadamente valoradas por su escuela. Si piensas que esto puede ser necesario, deberías hablar con su maestro o tutor sobre esto. Si el problema continúa, el niño puede necesitar una valoración psicológica. Si el problema de aprendizaje parece estar asociado a hiperactividad, problemas de conducta o problemas de coordinación, otro tipo de ayuda puede ser necesaria.

Debería hacerse una valoración detallada de las necesidades del niño si a este le cuesta el trabajo escolar, especialmente si tiene dificultades con:

  • Lectura, escritura o comprensión aritmética, seguir instrucciones o recordar lo que se les acaba de decir.
  • Distinguir la derecha de la izquierda, por ejemplo confundir 25 con 52, “b” con “d” o “es” con “se”.
  • Coordinación o torpeza, por ejemplo, usando un lápiz, atándose los zapatos o en el deporte.
  • La idea del tiempo, por ejemplo confundiendo “ayer”, “hoy” y “mañana”.

Si piensas que tu hijo puede tener dificultades especifícas del aprendizaje, -por ejemplo, dificultades al leer-, recuerda, habla con su maestro o tutor y solicita una valoración  de la escuela.

Si piensas que el problema de aprendizaje de tu hijo ha provocado problemas emocionales o de conducta, por frustración o pérdida de autoconfianza, puede que necesites una ayuda más especializada. La escuela de tu hijo te aconsejará sobre esto. Tu médico de familia será capaz de ayudarte y si es necesario solicitar una valoración en un centro de salud mental infanto-juvenil.

 

Bibliografía

Carr, A. (ed.) (2000) What Works with Children and Adolescents? A  Critical Review of Psychological Interventions with Children, Adolescents and their Families. London: Brunner-Routledge.

Rutter, M. & Taylor (eds) (2002) Child and Adolescent Psychiatry (4th edn). London: Blackwell.

Scott, A., Shaw, M. & Joughin, C. (2001) Finding the Evidence: A Gateway to the Literature in Child and Adolescent Mental Health (2nd edn). London: Gaskell.

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